Ya tenemos semifinales en el Mundial. Holanda no me dice nada, ganó un partido que fue Brasil quién lo perdió y perdonó, algo que es extraño que no pagara. Uruguay es todo corazón y España es un peligro, la roja parece que aprendió a sufrir y eso, sumado a la calidad de sus jugadores, puede cambiar la historia.Alemania es otra cosa, hombre por hombre es menos que España, por ejemplo, o que Argentina, a la que le endosó cuatro goles. Pero Alemania es un bloque, es una maquina letal y asesina, que defiende en su propio campo generando espacios y en cuanto tienen un metro son letales.
En el partido ante Argentina tuvieron la fortuna de adelantarse en el marcador, es cierto, pero la forma en la que disputaron el partido es destacable. El equipo de Maradona chocó repetidamente contra la muralla y a la contra y con espacios los alemanes hicieron daño, mucho daño.
El partido de semifinales será algo similar, España tendrá la pelota (y Alemania se lo permitirá) y buscarán hacer el mismo daño a la contra. La maquinaria alemana funciona a las mil maravillas y está claro, que si hay un rival que puede hacer daño a esta selección española destinada a entrar en la historia, es este equipo alemán.
Nos quedan tres partidos de infarto (y uno de relleno), a disfrutar lo que queda de este Mundial, porque tardaremos cuatro años en volver a tener otra Copa del Mundo.